El brote de peste porcina detectado el pasado mes de noviembre en Cataluña corre el riesgo de expandirse a otras comunidades autónomas, lo que podría tener graves consecuencias para el sector cinegético y, especialmente, para el porcino español, poniendo en riesgo miles de millones de euros de una actividad estratégica que supone el 16 % de la producción agraria nacional.