Una sentencia condena por intromisión a un 'dentista equino' que no era veterinario

dentistaequinowebOfrecía sus servicios como ‘odontólogo equino’ , así se anunciaba por internet y en los pueblos de la Ribera del Júcar donde actuaba todo el mundo daba por hecho que era veterinario. Pero no lo era. El Colegio de Valencia (ICOVV) tuvo conocimiento de sus prácticas y lo denunció al Seprona, que procedió a su detención el 3 de octubre de 2013 incautándose, además, de un importante conjunto de instrumentos clínicos. La corporación se personó en las diligencias penales abiertas como acusación particular y el pasado día 16 de abril se celebró un juicio rápido que, tras la conformidad con los cargos del imputado, se resolvió con una condena ya firme por intrusismo profesional.
 
      Durante el proceso, el falso dentista aquino no tuvo ningún inconveniente en reconocer que no tenía la titulación de Veterinaria, en afirmar que ello nunca le supuso tener que engañar a sus clientes porque nadie le preguntó por ello. Cosa que, por cierto, ratificaron los testigos citados, quienes no dudaron de su cualificación viendo cómo, aparentemente, trataba a los animales. En su defensa, por contra, alegaba que la de ‘odontólogo veterinario’ era una profesión para la que no se necesitaba licenciatura que, es más, “en otros países está permitida” tal actividad y que siempre velaba por la salud de los animales.
   
   Con este modo de proceder no despertó mayor sospecha entre quienes le llevaban equinos para que procediera a limados dentales, equilibrado de puntas dentales, revisión de dentaduras, valoración del estado de la boca... suministrando analgésicos, sedación o anestesia cuando lo consideraba oportuno. Atendiendo a la literalidad de sus anuncios e incluso del logotipo de su empresa, de hecho, no se ofrecía como veterinario sino como ‘odontólogo equino’.
 
Cualquier acto
La cuestión sobre la cualificación necesaria para tales actos se zanjó rápido cuando, desde el ICOVV y desde la propia Facultad de Veterinaria CEU San Pablo, se acreditó que el “único título que capacita para un acto clínico sobre un animal es el de Licenciado en Veterinaria” y que dichas actividades “sólo pueden llevarse a cabo”  acreditando tales estudios superiores y “estando colegiado en algún colegio del territorio nacional”, advierte la sentencia tras citar el artículo 62.2 de los Estatutos del Consejo general de Colegios Veterinarios de España, Es más, en la misma se aclara que “de conformidad con el Plan de Estudios aprobado por el RD 1384/1991 y la Orden ECI 333/2008, cualquier acto clínico, incluyendo la exploración clínica del animal,  actuaciones relacionadas con la psicología- etología, fisioterapia u odontología entre otras, sobre cualquier animal consistentes en prevenir, diagnosticar, curar o aplicar tratamientos médicos o quirúrgicos, se requiere la condición de veterinario”. 
 
   Por todo ello, la juez le impuso la pena por intrusismo profesional del art. 403 (párrafo primero) del Código Penal de 4 meses de multa a razón de 6€/día, la imposición de las costas y el decomiso de los efectos intervenidos en su detención. 
 
-Ver Sentencia Nº65/15 del Juzgado de Primera Instancia de Carlet
- Ver Comunicado emitido el 10-5-2015 (Nota y dossier de prensa )