“Que empeore el estado de salud de tu animal o fallezca no siempre es una negligencia”: las complicaciones tras una intervención en clínica veterinaria no son sinónimos de mala praxis. Conservar el historial clínico, solicitar una segunda opinión y recurrir a un perito independiente puede ayudar a determinar si existió negligencia y qué vías de reclamación están disponibles.
