España alcanza un hito sin precedentes en la valoración institucional del lazo entre los seres humanos y sus animales de compañía. Por primera vez, una directriz de alcance nacional sitúa a las mascotas como piezas clave del entramado social que preserva la salud emocional y relacional de la ciudadanía.

Esta transformación queda reflejada en el Marco Estratégico Estatal de las Soledades 2026-2030, respaldado por el Consejo de Ministros, un plan destinado a articular las decisiones gubernamentales para mitigar el aislamiento social, una problemática que ya repercute en uno de cada cinco ciudadanos del país.