El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha confirmado la incapacidad permanente total para la profesión de veterinaria de una profesional que padece una artrosis deformante en ambas manos, especialmente grave en la derecha, que es su mano dominante. El tribunal considera que la pérdida de funcionalidad y fuerza, unida al dolor persistente, resulta incompatible con una profesión que califica de «alta exigencia bimanual».

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