La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) ha alertado de la detección de la primera transmisión sostenida de rabia en una población de mamíferos marinos en libertad, un hallazgo sin precedentes que plantea importantes retos para la conservación de la fauna silvestre, la salud pública animal y la preparación frente a enfermedades transfronterizas.
Según explica la OMSA, desde 2024 se han confirmado más de 100 casos de rabia en focas peleteras del Cabo (Arctocephalus pusillus pusillus) en Sudáfrica y Namibia. Las pruebas retrospectivas y los análisis genéticos indican que la transmisión sostenida dentro de la población de focas comenzó varios años antes de que se detectara la enfermedad.
