El estudio, que recoge la opinión de casi 7.000 personas en Reino Unido, muestra que cuidar de un perro o un gato es cada vez más caro. Tres de cada cuatro encuestados (el 75 %) afirman que el coste de mantener a su animal ha subido en los últimos doce meses. La principal preocupación son las facturas veterinarias: al 56 % le inquieta no poder pagarlas, un porcentaje que ha crecido siete puntos en apenas dos años.