El debate sobre el bienestar animal ha superado la ganadería terrestre y los animales domésticos, extendiéndose ahora a las profundidades del océano. Lo que antes parecía un escenario lejano, hoy se debate con creciente intensidad en los parlamentos europeos.

España se ha convertido en un punto central de una polémica a nivel internacional que enfrenta dos modelos difíciles de conciliar: el desarrollo de nuevas formas de producción alimentaria y la creciente exigencia ética en torno al trato a los animales. En este contexto, se está debatiendo una propuesta de ley para prohibir la cría y comercialización de pulpos en acuicultura intensiva.