Pego había pedido con insistencia que se reuniera la junta rectora del parque natural de la Marjal de Pego-Oliva. En cuatro años, no se había convocado ni una vez. Por fin, ayer, tuvo lugar la reivindicada reunión. Y cuatro años es un mundo ahora que el cambio climático y otras circunstancias transforman el paisaje y hasta la fauna. Un problema asoma con fuerza: la proliferación de animales que pueden dañar la riqueza de fauna (un paraíso ornitológico) de este humedal. Las especies que se están aduñendo del parque son los jabalíes, los conejos y los gatos domésticos o callejeros.