Miles de mapaches (Procyon lotor), víctimas de la irresponsabilidad humana que los introdujo en Mallorca, se extienden hoy por la Serra de Tramuntana. El Servei de Protecció d’Espècies intenta reducir su población a través de la eutanasia, el Consorcio para la Recuperación de la Fauna de las Illes Balears (COFIB) coloca trampas y captura centenares de ejemplares cada año y el Institut Mediterrani d’Estudis Avançats (IMEDEA-CSIC/UIB) trata de averiguar cuántos siguen ahí fuera. La estimación más reciente sitúa la población de 2023 en unos 3.000 mapaches, aunque el intervalo posible va de 1.500 a 5.000.
