En un acto celebrado en el ICOVV se procedió a imponer las medallas a los 15 académicos fundadores designados por la Universidad Católica (UC), la U. Cardenal Herrera-CEU (UCH-CEU) y el Consell Valencià de Col.legis Veterinaris (CVCV)

Ataviados con frac, chaqué, traje académico (toga, muceta y birrete de preceptivo ver­de, el color de los veterinarios) o uniforme de etiqueta (el traje reglamentario según méritos) se formó la comitiva que el pasado 22 de octubre por la tarde entró en riguroso orden al Salón de Actos del Colegio de Veterinarios de Valencia (ICOVV). Allí les esperaba un pú­blico vinculado a la esfera colegial y universitaria, en respetuoso silencio. Eran los 15 académicos funda­do­res de la re­cien­temente constituida Academia de Ciencias Veterinarias de la Comunidad Valenciana (ACVCV), que poco des­pués recibirían, con idéntica solemnidad, la medalla que les acredita como tales. Tras constituir la mesa pre­si­dencial de la se­­sión inaugural de esta nueva institución, tomó la palabra quien ya fuera elegido el 30 de enero como su pre­si­dente, Jaime Jordá. Por su ‘impropia’ edad -tal como reconoció después- no encajaba en el perfil tradicional de aca­démico pero este doctor veterinario, profesor titular de la Facultad de Veterinara de la Universidad Cardenal He­rrera-CEU, de­mostró acto seguido que sí reunía la condición de experto académico. Lo hizo tras pro­nun­ciar el primer dis­­curso de la nueva en­tidad, un repaso a la historia de esta profesión cuya temática incidía, precisamente, en el motivo que había con­­gregado a todos allí y que lleva por título ‘Academias científicas y legitimidad del conocimiento: el caso de la Ve­te­ri­naria Valen­cia­na’. Será el primer discruso en publicarse en los Cuadernos de la ACVCV y durante los próximos meses se pronunciarán e incorporarán al mismo los de los otros 14 académicos reconocidos ayer.

Jaime Jordá, recibe de manos del decano de la Facultad de Veterinaria del CEU y secretario de la ACVCV, Joaquín Sopena, su diploma como académico fundador

Jordá presidió una mesa integradora de las dos entidades que, junto al Consell Valencià de Col.legis Veterinaris (CVCV), han auspiciado la creación de esta institución científica. A su izquierda se situaba Antonio Calvo, hasta ha­ce pocas semanas vicedecano adjunto de la Facultad de Veterinaria de la U. Católica San Vicente Mártir de Valencia (UC) y ahora también tesorero de la academia. A su derecha, el secretario general de la ACVCV y decano de la Facultad de Veterinaria de la U. Cardenal Herrera-CEU, Joaquín J. Sopena. Y en primera fila -para refrendar con su pre­sencia su compromiso con la recuperación de esta prestigiosa entidad académica- se si­tuaron tanto el rector del CEU, Higinio Marín como su homólogo en UC, José Manuel Pagán así como la presidenta del CVCV, Inmaculada Ibor flanqueada a su vez por las responsables colegiales provinciales de Alicante (Icoval), Juana Molina y la de Castellón (COVCS), Natalia Gil.

Y como recordó en su discurso inaugural, se tiene que hablar de retomar el camino ya emprendido porque, ya en 1965, en Valencia se constituyó la que entonces fue la segunda academia científica del país tras la creada en Barcelo­na. Pero aquella Academia de Ciencias Veterinarias de Valencia, tras sostener una intensa actividad científica hasta fi­nales de los 70, solo pudo mantenerse como entidad formativa hasta 1997, año en el que fi­nalmente se disolvió. Jordá tu­vo tiempo para reconocer la labor de quien, a partir de 2015, inició los trámites para contituir lo que hoy es una realidad y recordó en este sentido el trabajo de Santiago Vega, hoy catedrático de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria y director del Observatorio One Health de la Universidad CEU Cardenal Herrera.

Sexta región

La Comunitat Valenciana pasa a ser así la sexta región española en disponer de una entidad dedicada a con­solidar los estudios y la formación en materia de Ciencia Veterinaria junto a Cataluña, Andalucía -que dispone de dos, la Oriental y la Occidental-, Extremadura, Galicia, Castilla y León y Murcia. Se consolida pues ahora a nivel académico el mismo histórico y pionero paso que ya se dio en la esfera colegial, pues no en vano el ICOVV fue el primer colegio de veterinarios de España en reconocerse en 1901 por las autoridades como oficial, de ahí que celebrase hace unos años sus 125 años. Un paso precoz en la articulación de la profesión que, al poco, dieron también el Colegio de Alicante -que lo celebró poco después- y el de Castellón, que este año también conmemora idéntico aniversario.

El también recientemente reelegido presidente de la Asociación Valenciana de Historia de la Veterinaria, Jaume Jordá, impone la medalla a uno de los 15 veterinarios nombrados como académicos fundadores de la ACVCV

Jordá, recientemente reelegido como presidente de la Asociación Valenciana de Historia de la Veterinaria y ahora también responsable de la Sección V de Historia, Deontología y Legislación Veterinaria de la ACVCV, repasó los an­tecedentes de la profesión, desde los veedores de carnes romanos, pasando por los albéitares medievales o los he­rreros. “He­mos evolucionado a través de un largo proceso de depuración, selección y consolidación de saberes que ha desem­bo­cado en la disciplina científica que hoy conocemos y a la que la sociedad reconoce como garante legítima de nuestro campo de actuación”. Frente a tal legitimidad, el presidente de la academia se cuestionó si, en el momento presente, “la veterinaria está destinada a conservar esa autoridad o si, por el contrario, se encamina hacia nuevas formas de entender la profesión, cuando no hacia una progresiva absorción de algunas de sus competencias por otras titula­cio­nes”. Más aún cuando -denunció- se siguen dando “inaceptables” casos de intromisión y en esta materia se vive en una era cada vez más dada a la “proliferación de noticias falsas por la omnipresencia de las redes sociales y por el auge de movimientos que, aunque a menudo nacen de intenciones loables, en ocasiones adoptan posiciones antropocéntricas o alejadas del conocimiento científico cuando abordan cuestiones relacionadas con los animales”.

En este contexto se reafirmó en la necesidad de promover la propia ACVCV como instrumento para aportar la “le­gitimidad académica” y consolidarse como “la autoridad científica, ética y legal para proteger la salud animal y humana” al servicio de la propia profesión veterinaria.

 

NOTA DE PRENSA EMITIDA EL 23-10-2026