La VIII edición bate récords de participación entre los veterinarios colegiados y eleva la excelencia de los trabajos y las fotografías seleccionadas
Fue en la ceremonia por San Francisco, el pasado 26 de septiembre y en unas espectaculares instalaciones con un salón -el del Biohub – que daba a una terraza con vistas a la Marina de Valencia. El acto de entrega de los Premios ICOVV 2026, como en anteriores ocasiones, estuvo revestido de la oficialidad institucional que requería el esfuerzo exhibido en los trabajos de sus participantes. Fueron los propios consellers de Sanitat, Marciano Gómez y el de Agricultura, Miguel Barrachina, así como otras tantas autoridades civiles y académicas quienes entregaron buena parte de los galardones. Pero también hubieron novedades conceptuales, de planteamiento. La Junta del Colegio de Veterinarios de Valencia (ICOVV) quiso ampliar el ámbito de estos reconocimientos y más allá de la investigación o la fotografía -las dos grandes áreas temáticas hasta esta edición- apostó por crear nuevas. Se trató así de reconocer también la excelencia en materia de innovación aplicada así como de poder identificar a los jóvenes talentos, los recién licenciados, que podían presentar al certamen sus Trabajos de Fin de Grado (tfg). Y la participación volvió a ser récord.
Así viene ocurriendo cada año: en 2024 fueron ya 47 trabajos los que concurrieron; en 2025, 52 y en esta última edición han sido 63 los aspirantes. En lo académico, ninguna de las dos categorías –‘Vicente Dualde’, sobre clínica veterinaria y ‘Juan Morcillo’, sobre Historia de la Veterinaria, la Salud Pública y Seguridad Alimentaria- en sus cuatro subcategorías en cada caso, quedó sin trabajos candidatos y solo para una de ellas (de las ocho existentes para artículos académicos) el jurado decidió dejarla desierta.
Dualde: colangitis, leishmania, WhatsApp y conservación

El certamen que lleva el nombre del histórico veterinario valenciano Vicente Dualde (1923–2013) -destacado doctor en veterinaria, biólogo e historiador- está dedicado a los estudios sobre pequeños animales, exóticos, equino, producción animal y fauna silvestre. Pues bien, en la categoría de artículo inédito el primer premio ha sido concedido a un trabajo suscrito por Carlos Martínez Gil, Marion Ryan, John Browne y Emma O’Neill y titulado ‘Evaluación de los patrones de expresión génica en perros con colangitis neutrofílica’. Este estudio busca entender por qué se inflaman los conductos que transportan la bilis en algunos perros. Al comparar tejido hepático enfermo y sano, detecta la activación de genes relacionados con la respuesta a bacterias y con la cicatrización del hígado. Su aportación es doble: ofrece pistas sobre el origen de una enfermedad todavía poco conocida y demuestra que pueden investigarse biopsias conservadas en archivos.

En la subcategoría de divulgación científica de este mismo premio, se ha reconocido como mejor trabajo al realizado por el grupo Miquel Monroig, Paula F. Navarro, Rebeca Movilla, Blanca Díaz, Maria Dolores Tabar- Rodriguez, Quinidio Melero, Ariadna Ribas, Ignacio Mesa, Jorge Castro-López y Laura Gil Vicente. El estudio titulado ‘ Cocientes hematológicos en perros seropositivos y seronegativos frente a Leishmania infantum y su distribución entre estadios clínicos’ evidencia cómo una analítica habitual puede aportar más información sobre esta enfermedad si se comparan las proporciones de sus células sanguíneas. El trabajo de campo se hizo sobre 610 perros y efectivamente encontró diferencias en algunos de estos cocientes entre animales seropositivos y controles, y entre estadios clínicos.

Y en la nueva sección dedicada a la innovación aplicada, se consideró ganador al proyecto para crear un ‘Ecosistema de humanos digitales veterinarios’ presentado por Mario Soriano. En este trabajo se utilizaron asistentes conversacionales especializados en perros, gatos y caballos para responder dudas de cuidadores por WhatsApp y orientarlos hacia el veterinario. Se pretendía reducir decisiones perjudiciales y consultas tardías en un entorno lleno de información poco fiable.

Para el también nuevo apartado dirigido a los jóvenes egresados, el jurado premió el Trabajo de Fin de Grado titulado ‘Hematología hemoparásitos y sexado por métodos moleculares en águila pescadora’ realizado por Beatriz Reig. El trabajo estudia 22 aves de esta especie, describe sus células sanguíneas y aporta valores preliminares para interpretar analíticas. Sus datos ayudarían a fundamentar el seguimiento veterinario del programa de conservación valenciano
Morcillo: leche de yegua, influencia aviar y bacteriófagos

En la segunda gran categoría que homenajea la figura de Juan Morcillo (1828-1908) -considerado como el promotor en España de la Inspección e Higiene de los Alimentos- se reconocen los trabajos que profundizan en aspectos relacionados con la Salud Pública, la Seguridad Alimentaria o la Historia de la Veterinaria. Y en la categoría de artículo inédito se ha premiado el titulado ‘Calidad microbiológica del calostro y de la leche de yeguas de pura raza española durante la lactación’ realizado conjuntamente por Alejandra Arana Lozano, Katiuska Satué Ambrojo, Rosana Domingo Ortiz y Maria Carmen López Mendoza. El interés por la leche de yegua como alimento exige conocer también su seguridad y este estudio siguió a 29 yeguas durante la lactación, confirmó su alto valor nutricional pero detectó bacterias potencialmente patógenas, aunque la carga microbiana general era baja.

En el apartado de divulgación científica de estos galardones, resultó ganador el análisis realizado sobre la ‘Influenza aviar altamente patógena y situación epidemiológica política sanitaria y transmisión zoonótica’ cofirmado por Santiago Vega García y Rafael Jesús Astorga Marquez. El texto explica el confinamiento preventivo de aves de corral frente al riesgo de propagación de la gripe aviar por aves silvestres y migraciones. Su interés es ayudar a comprender el fundamento epidemiológico de las medidas sanitarias y situarlas en una enfermedad de importancia animal y potencial relevancia humana.

Para la subcategoría de innovación se eligió el proyecto ‘Aplicación de bacteriófagos como herramienta innovadora y complementaria a la limpieza y desinfección en granjas avícolas: una iniciativa de transferencia aplicada’ redactado por Sandra Sevilla Navarro y Pablo Catalá Gregori. El trabajo analiza las limitaciones de las medidas de bioseguridad, programas de higiene, vacunación y monitorización a lo largo de los ciclos productivos para prevenir la Salmonella en estas instalaciones. En este contexto, se plantea como “imprescindible” disponer de herramientas complementarias, dinámicas y adaptativas, como pueden ser los cócteles de bacteriófagos, efectivos y capaces de adaptarse a la variabilidad del patógeno. Todo ello enmarcado en un enfoque integral One Health y en estrategias ‘De la granja a la mesa’.
Fotografía y seguridad alimentaria

Por último, la fotografía premiada como mejor imagen veterinaria se titula ‘Microbiología en technicolor’ y fue realizada por la colegiada Sandra Fernández. En ella se muestran placas de cultivo de distintos colores que hacen visible una tarea esencial del laboratorio: cultivar microorganismos para poder estudiarlos. Su valor divulgativo está en acercar al público el trabajo microbiológico que sostiene la vigilancia de enfermedades y la seguridad alimentaria.
Las otras dos fotografías premiadas -que junto con la ganadora, a continuación se muestran- fueron ‘Sincronía’, de
Tamara MartÍn y ‘Deshielo’, de María Isabel Pascual

Además de estos trabajos, el jurado del ICOVV reconoció otros tantos segundos y terceros premios para las dos grandes categorías citadas así como también en el certamen dedicado a la fotografía. Todos ellos han sido publicados y editados y están accesibles en un documento alojado en la web colegial.
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