El estudio confirmaría también el efecto del burnout. Pese a estos datos no se ha frenado ni el crecimiento neto en colegiados ni la apertura de centros veterinarios en la provincia
El Colegio de Veterinarios de Valencia (ICOVV) ha detectado un repunte durante los últimos tres años (entre 2023 y 2025) de las bajas colegiales motivadas por movilidad laboral, esto es, por un cambio en la adscripción a otra corporación distinta o por cambio de residencia. Según un exhaustivo informe realizado por la Secretaría Técnica de la entidad a partir de los expedientes registrados, en ese concreto periodo, ese tipo de bajas acapararon el 54,3% de las acumuladas, seguidas a distancia por las originadas por un cambio de sector, con el 11,6%, que también experimentan una evolución al alza y que abarcan aquellos casos en los que el veterinario abandonó el ejercicio para incorporarse a otras actividades como la industria no veterinaria, la administración pública o el comercio. Estas dos estadísticas mayoritarias -tanto la de los traslados a otros colegios o al extranjero como las referidas a un cambio de sector- podrían reflejar, a juicio de la propia entidad, el creciente efecto sobre el estado emocional de los profesionales de la provincia del llamado burnout así como de las complicadas condiciones laborales, muy especialmente en el sector clínico. Con todo, estas cifras no han impedido el crecimiento orgánico de la entidad, que viene generando muchas más altas que bajas (en la última década ha pasado de 1.440 miembros a 2.144, un 32,8% más) y que -en este concreto espacio de tiempo- también mantuvo ese saldo neto positivo (más altas que bajas). Tampoco, en lo que se refiere al sector clínico, estas bajas han derivado en un freno en cuanto a la apertura de nuevos centros veterinarios en la provincia, que sigue una tendencia al alza ininterrumpida desde 2017.
El informe encargado por la Junta de Gobierno analiza el histórico de bajas gestionadas por la entidad con el objeto de identificar sus principales causas, las familias de submotivos y submotivos asociados, así como la tasa de aceptación y denegación de las mismas por parte del referido órgano rector colegial. El análisis se fundamenta en la base de datos histórica, que recoge un total de 334 expedientes, algunos de ellos correspondientes a ejercicios previos al citado periodo temporal (si bien el 84% de los mismos se centra entre 2023 y 2025). De ahí que el estudio realizado se haya estructurado en dos bloques: (1) análisis global del histórico completo y (2) análisis específico del plazo comprendido entre 2023 y 2025, para el que sí se dispone de datos suficientes para identificar tendencias y comparar datos de manera homogénea.
Cese de actividad
Paradójicamente, las causas formales de baja para el conjunto de los 334 expedientes analizados viene encabezada por el cese de actividad, que acapara el porcentaje mayoritaria del conjunto (155 casos y el 46,4%). Sin embargo, al considerar el traslado a otro colegio español (109 casos y el 32,6%) más la posible marcha al extranjero (44 casos y el 13,2%) se obtiene un porcentaje casi idéntico del 45,8%.
Y tal cosa es debida, no ya sólo al abandono por parte de los colegiados que se dan de baja de la profesión, sino a una pluralidad de causas que provocan tales ceses. En tal estadística, efectivamente, se incluyen situaciones heterogéneas: cambio de sector, cambio de rama veterinaria, motivos personales o situación laboral. Pero tanto los ceses de actividad como los traslados es evidente que encontrarían su origen también en los problemas emocionales que se sabe que se están extendiendo en la profesión -es el llamado burnout vinculado al estrés, al agotamiento por los difíciles horarios, a la ‘fatiga por compasión’ o en no pocas ocasiones a las difíciles condiciones laborales o salariales. De ahí que la Junta del ICOVV, a la luz de este informe sobre tramitación de expedientes de bajas, se proponga indagar más a través de encuestas o cuestionarios anónimos entre este colectivo, sobre las razones verdaderas que hay detrás de esta decisión de naturaleza administrativa.
Es fácil de entender por ello que el cese de actividad sea también la causa con mayor variabilidad en la resolución de la Junta de Gobierno, con una tasa de denegación por parte de la Junta del 11,0 %. Los traslados de expedientes a otros colegios (32,6 %), que se corresponden a movilidad colegial interna, presentan una tasa de aceptación del 100 % y las bajas por marcha al extranjero (13,2 %) son aceptadas en su práctica totalidad.
Motivaciones
Para poner luz sobre las causas reales de las bajas analizadas, el trabajo de la Secretaría Técnica del ICOVV ha ahondado en las motivaciones concretas de esos 334 expedientes, distinguiendo entre siete tipos. Y es en este punto donde se vuelve al punto de partida anteriormente destacado: la movilidad es, con 162 expedientes (48,5 % del total), la familia más numerosa. Lo es porque agrupa los traslados a otro colegio (111 casos) y los que se producen al extranjero con un cambio efectivo de domicilio (51 casos). Cuestiones objetivables que ayudan a entender que la tasa de denegación sea la más baja de todas las familias (1,9%).
Lejos de este origen, quedan otras causas para solicitar la baja colegial. Así, el cambio de sector -aunque presenta un crecimiento sostenido- sólo se da en 50 casos (15,0 %) y le sigue muy de cerca el tránsito entre el ejercicio veterinario y la ocupación en labores de docencia universitaria o no universitaria, por la preparación de oposiciones o el pasar a dedicarse a otras actividades formativas (42 expedientes y 12,6%) que no requieren de colegiación obligatoria. Las dificultades que conducen a solicitar la baja para facilitar la conciliación familiar, por enfermedad, incapacidad y baja médica prolongada sólo acapararon 32 casos, el 9,6%.
El resto de motivos de las bajas y la tasa de denegación de las mismas, quedaría como queda reflejado en el gráfico siguiente:

El cambio de sector (31,6 %) y la Docencia y formación (26,5 %) concentran casi 6 de cada 10 bajas por cese. Los veterinarios que cesan lo hacen, mayoritariamente y en consecuencia, porque se incorporan a otra actividad profesional fuera del ejercicio clínico, no tanto por razones personales o laborales.
Crecimiento del ICOVV
Pese al repunte más relevante de las bajas causadas por movilidad o incluso por cese de actividad, tales fenómenos no han impedido el crecimiento sostenido en el número de colegiados del ICOVV. Al calor de la presencia en la provincia de las dos facultades de Veterinaria existentes, cada año son considerablemente más los nuevos colegiados que causan alta, que los que se dan de baja. Así lo acredita el cuadro de la izquierda.
Y en el sector mayoritario -el dedicado a la atención de pequeños animales- tampoco se observa una ralentización en la apertura neta de centros veterinarios, que siguen creciendo ininterrumpidamente desde 2017. Es más, al concluir 2025 se registró el mayor incremento anual desde ese año en la oferta conjunta de consultorios, clínicas y hospitales (al pasar de 458 a 470). Tan lejos como al cierre de 2015 esa cifra solo llegaba a 403.
