Aplicar correctamente una gestión integral de colonias felinas pasa por controlar la población con el método CER —Captura, Esterilización y Retorno—, y eso exige algo básico: datos. Sin conocer cuántos gatos comunitarios existen en un municipio, dónde están las colonias o qué porcentaje de animales está esterilizado, resulta imposible diseñar un plan de gestión eficaz.

De esa información dependen decisiones fundamentales como el número de esterilizaciones necesarias cada año, el presupuesto municipal que debe destinarse al control poblacional o los recursos que deben asignarse a la atención veterinaria. Sin datos, todo se convierte en una actuación improvisada, y cuando eso ocurre, las colonias felinas nunca llegan a estabilizarse.