La mortalidad relacionada con la anestesia en gatos ha disminuido en las últimas décadas, coincidiendo con los avances en la monitorización, la farmacología y los cuidados perioperatorios. Los primeros estudios a gran escala en el Reino Unido informaron una mortalidad relacionada con la anestesia del 0,24 % en gatos. Identificaron fuertes asociaciones con la clasificación del estado físico de la American Society of Anesthesiologists (ASA), la gravedad del procedimiento y los extremos de peso corporal.