La moratoria en el 58/2023 no impide avanzar en la reforma y en la formación de habilitados

El Consell Valencià de Col.legis Veterinaris (CVCV) reclama a la Conselleria de Justicia e Interior avanzar en la reforma del reglamento que regula los bous al carrer para integrar la figura del veterinario habilitado en estos festejos. La entidad colegial entiende que la tramitación de este decreto debe seguir un camino paralelo y diferente a la aplicación -en lo concerniente a los certificados sanitarios de traslados de las reses de estos festejos- del decreto 58/2023 para el que la Conselleria de Agricultura ha decidido habilitar una moratoria excepcional hasta abril de 2026. “La presencia del veterinario en los bous al carrer va más allá de este asunto concreto, es algo que exige la legislación en materia de sanidad y bienestar animal, además de la de seguridad alimentaria. Es una regulación que ya reconoció como necesaria el anterior Consell, que a última hora y por determinadas circunstancias, aplazó su aprobación pero para la que ya se había acordado y pactado un borrador que había comenzado a tramitarse sin mayor problema y que ya establecía cómo formar y habilitar a los veterinarios que fueran necesarios”, señala a este respecto la vicepresidenta del CVCV, Natalia Gil, a la sazón presidenta del Colegio de Veterinarios de Castellón (COVCS).

Por tal motivo, el CVCV (ver pag 9) ya ha remitido a la Dirección General de Interior -competente en la regulación de estos festejos- un completo documento en el que se especifican las funciones que estos profesionales -habilitados por la Administración- tendrían. La entidad colegial autonómica responde así a la petición de este departamento y de la propia consellera, Elisa Núñez, quien ya en noviembre se mostró favorable a promover una modificación del reglamento que garantizase mayor seguridad a los participantes y mayor bienes-tar a las reses. En este último sentido, Núñez manifestó entonces que “los animales deben ser objeto de atención como principal elemento de la celebración, por lo que también se debe velar por la salud y estancia de los toros”.

Moratoria

El 17 de abril, se publicó el Decreto 44/2024 del Consell por el que se modifica el Decreto 58/2023, que regula los procedimientos de registro, identificación y movimiento de los animales de las explotaciones ganaderas. Tal modificación incluye una ampliación de la moratoria de uno a tres años (esto es, del pasado 18 de abril de 2023, al 18 de abril de 2026) para la emisión de los certificados sanitarios de traslado que exige esta normativa para acreditar los movimientos de las reses que participan en los festejos de bous al carrer. Concretamente, hasta esa fecha “de manera excepcional” y mientras “no se disponga de personal veterinario habilitado en los festejos taurinos tradicionales sin sacrificio” -dice la reforma- el servicio veterinario oficial o habilitado emitirá un certificado de traslado en el que se reseñe que ampara la vuelta a la explotación de origen.

Agricultura insistía en una nota de prensa en la necesidad de ampliar dos años más la moratoria para así formar a los veterinarios necesarios “para los más de 8.000 festejos taurinos que se celebran cada año en la Comunitat”.

El 1 de enero de 2018

Regular la presencia del veterinario en estos festejos no es una reivindicación nueva del CVCV, es más bien una aspiración histórica que casi se logró materializar entre 2017 y 2018. El 1 de enero de ese segundo año fue, de hecho, la fecha que se marcó el entonces secretario autonómico de Emergencias -José María Ángel- para la entrada en vigor del nuevo reglamento cuyos extremos (incluida la presencia obligatoria del veterinario) ya se habían acordado en un borrador que llegó a ser sometido a una fase de exposición pública y para el que se realizaron alegaciones.

Entonces se decidió que serían los colegios (o la propia Administración) los que formarían a los veterinarios que después serían habilitados por la Administración, en un proceso que se decidió regular de forma separada. Los organizadores de festejos y peñistas podrían, posteriormente, escoger al veterinario que estimasen oportuno de entre ese listado de colegiados ya formados. En el borrador sobre el proceso para habilitar a veterinarios se planteaba que para adquirir tal condición el colegiado realizase un curso de 15 horas, que el CVCV planteó elevar a 20.

“Hay fórmulas para preparar a una bolsa de veterinarios suficiente y como ya se planteó en el pasado, esta formación se puede trabajar e impartir mientras se avanza en la reforma del reglamento”, insiste Gil.

Aliado en algunos municipios

“El veterinario no es enemigo de la fiesta ni es un gasto ni mucho menos inasumible, de hecho, puede ser su mejor aliado y eso ya nos lo han trasladado también los representantes de las asociaciones ganaderas”, razona la vicepresidenta del CVCV. En diferente grado, estos profesionales ya son contratados en los festejos de municipios con gran tradición como es el caso de Vila-real, Almassora, Burriana, la Vall d’Uixò o l’Alcora.