El ICOVV elige la constructora de su futura sede, que se entregará en 2022

En junio de 2018 y tras muchos meses estudiando una buena oportunidad para un emplazamiento más céntrico, la Asamblea General Extraordinaria del Colegio de Valencia (ICOVV) autorizó la compra de un inmueble como nueva sede social. Ubicada en la calle Guillem de Castro de Valencia, entre la Delegación del Ministerio de Hacienda y el Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MUVIM), la planta baja y semisótano adquirida, con 940 metros cuadrados disponibles, está llamada a ser la “cara visible de la profesión”. Así lo describe el despacho de arquitectos Prodeco, que fue en su momento elegido tras un concurso de ideas. Ahora, después de escoger junto con la Junta de Gobierno la constructora que habrá de ejecutar el proyecto, este gabinete dirigirá las obras durante los próximos meses en la futura sede del ICOVV, que está previsto que se entregue en 2022.

La propuesta, según se insiste en el proyecto, quiere convertir al colegio en un “escaparate para el ciudadano”.

El entorno y el hall
La ubicación -la plaza que se genera entre este edificio y el MUVIM- contribuye, efectivamente, a transmitir esa invitación al ciudadano, esa idea de transparencia. “Queremos que ese espacio sea parte del colegio y por tanto la primera decisión es prolongar al interior el espacio exterior ajardinado”, explican los arquitectos.
El propio hall, como carta de presentación, será diáfano, un gran espacio con altura de 4 metros que funcionará como eje de distribución de las diferentes zonas. “De un solo vistazo, tendrás todo el colegio ante ti”, aclaran.

Desde el hall el visitante podrá dirigirse a los espacios superiores, donde se ubicará la administración y la biblioteca o decidir bajar a las aulas y a los espacios más sociales. “Las aperturas de huecos en los forjados relacionan todos los espacios superiores e inferiores entre sí, potenciando la idea de un colegio abierto y conectado”, remarcan.

La fachada
El proyecto quiere dotar al ICOVV de una personalidad propia dentro de la ciudad. Y en este punto, la fachada tiene un papel esencial: “Debe ser un foco de noche y de día”, remarcan. Así se entiende la gran pantalla que se levantará en la fachada a la calle Guillem de Castro, a modo de reclamo publicitario, sobre todo, para el tráfico rápido. Con ella se atraerá la atención y se mandará el mensaje en segundos a quienes por allí circulen.

La fachada a la plaza del Muvim y a la c/Quevedo es “en sí misma el reclamo que buscamos”, reconocen. La composición entre madera, vidrio y luz resaltará contra el ladrillo caravista del edificio. “De día, la madera y la transparencia atraerán la mirada del viandante. De noche, la retro-iluminación del cristal y las sombras de la madera convertirán al ICOVV en una caja de luz que invita a mirar”, se detalla.

Interiores y uso de espacios
Partiendo de la premisa de dejar entrar tanto la luz como a las personas sin interponer obstáculos, se ha diseñado una circulación intuitiva dentro del inmueble entre los distintos espacios de trabajo o servicios. Para evitar señalizar a dónde dirigirse se ha trabajado en acotar el espacio jugando con el mobiliario y los huecos en el forjado.

El uso de tabiques de vidrio, mobiliario bajo, vinilos y estor-screen posibilitará que la luz entre hasta los espacios más alejados de las fachadas y dotará a los despachos de dirección de la versatilidad deseada: tan pronto proyectarán cercanía y transparecia como permitirán la privacidad.

Formación y descanso
La formación será un elemento clave en la futura sede pero su zona se vinculará a los espacios para el esparcimiento. Para adaptarse al distinto número de alumnos que se requiera en cada momento se ha apostado por aulas flexibles, que pueden abrirse e incluso unirse entre ellas. Si la ocasión lo requiere, para grandes eventos, el área de descanso podrá unirse con la de formación. La doble altura y la ausencia de tabiques, unido a la gran cristalera a la plaza, harán idónea esta zona para realizar, por ejemplo, exposiciones con los que presentar el colegio y su actividad al ciudadano.

La biblioteca, ubicada en la esquina junto a la plaza, tendrá toda la luz y tranquilidad que se reclama para este servicio.