La última jornada del IV Congreso Internacional de Sanidad y Bienestar Animal celebrado en Valencia ana­liza el rol de estos profesionales en salud pública, en el marco de Pro­tec­ción Civil para la atención de los animales de compañía, ganado y fauna afectados por catástrofes y su pa­pel en la propia UME

Muchos recuerdan aquellas imágenes del rescate en Utiel de una mujer atrapada en una casa rural inundada tras la DANA de Valencia (octubre de 2024), con el agua al cuello, con su perro en brazos y sus ga­tos dentro de un trans­portín, mientras un bombero descendía desde un helicóptero para izarla. Tras la erup­ción del volcán de La Palma de 2021 ocu­rrió algo parecido con varios podencos atrapados por la lava en la zona de Todoque: su rescate mantuvo en vilo a todo el país. Esas es­cenas estuvieron presentes durante el IV Congreso Internacional de Sa­nidad y Bie­nes­tar Animal que es­tos días, promovido por la Organización Colegial Veterinaria (OCV) con la colaboración del Colegio de Valencia (ICOVV), se ha ce­­le­bra­do en la capital del Turia. Porque esta última sesión de ayer se dedicó a analizar el papel de los ve­­te­rinarios y de los perros de rescate en la gestión de desastres, tanto en la actuación de la Unidad Militar de Mer­­gencias (UME) co­mo, más aún, en materia de salud pública y en el marco legal y de organización de Pro­tección Civil. Pues bien, pese a que el RD 524/2023 obliga a proteger a los animales como parte de la ges­tión in­tegral de es­­tas emer­gen­cias, ni el Gobierno central, ni la mayoría de las comunidades autonónomas y menos los ayunta­mien­tos han de­sa­rro­lla­do aún tales planes de ac­tuación. Como constató la presidenta del Colegio de Ve­terinarios de Te­­nerife, Ma­ría Lui­sa Fernández de Mi­­­guel, “en Canarias co­­menzamos a trabajar en un plan cuando en 2017, atendiendo un in­cen­dio en Gran Canaria, una re­sidente bri­­tánica se rezagó de la eva­cuación por salvar a sus animales. Finalmente, encontraron los cuer­pos calcinados de ambos cerca de su casa”. Fue el testi­mo­nio de la representante co­legial de la úni­ca autonomía que, antes in­cluso de la erupción, ya tenía ul­­timado un protocolo y un convenio entre los ve­terinarios canarios y su ejecutivo cuyo primer “en­sayo” se dio con motivo de aquel desastre. Murcia fue la segunda en 2025 y la valenciana será en breve la tercera.

 

Aspecto del salón de actos del Ateneo durante la última jornada del IV Congreso Internacional de Sanidad y Bienestar Animal

En la jornada de clausura de este IV Congreso Internacional -que ha reunido desde el jueves a 200 veterinarios de todo el país- se trató de dar respuesta a una asignatura aún pendiente: ¿Por qué son necesarios los vete­rinarios en las emer­gen­cias?. Fer­­­­nández de Miguel concretó, a partir de lo vivido en las islas, sus razones: “Porque es evidente que existe mayor sen­­sibilización so­cial, incluso se ha legislado a los animales como ‘seres sintientes’; porque el apego que les tenemos complica muchas veces las evacuaciones de personas; porque, por razones sanitarias y para el control de posibles zoo­nosis y pro­blemas de salubridad, el personal de emergencias necesita controlarlos; porque en la inmensa mayoría de ayunta­mien­tos no exis­ten vete­ri­narios municipales que conozcan el terreno y tengan los conocimientos necesarios y porque para auxiliar en los res­­cates y poder atender a los animales afec­­­tados son necesarios veterinarios voluntarios y para ello debe existir un colegio que con­voque y coordine”. En Canarias, esta pla­­nificación ha implicado la redacción de un protocolo que marca el inicio y el fin de la actividad de estos profesionales; que asegura fi­­nan­cia­ción para equipos homologados para los voluntarios intervinientes así co­mo para los costes de material, viajes, alimentación y aloja­mien­­to y que incluye formación en situaciones de este tipo y con animales en particular asi como un seguro de accidentes que cubra toda la emergencia y un encaje de los veterinarios en la estructura de dirección de la crisis. Desde la erupción, re­pre­sen­tan­tes de los veterinarios han participado de la toma de decisiones del puesto de mando de cuatro incendios y en otros 5 simulacros.

Murcia y en breve la Comunitat

La tercera región, tras la de Murcia, que se sumará a este modelo y que realmente supone un desarrollo de la propia re­­­­gulación nacional vigente será la valenciana. Como informó Marta Gabaldón Pérez, jefa de servicio de Protección Animal de la Con­sellería de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de Recuperación, la regulación autonómica en materia de protección, bie­nestar y tenencia de animales (Ley 2/2023) ya confirmó también la obligación de la Administración autonómica y local de “elaborar pro­tocolos de actuación y planes de evacuación y emergencia ante catástrofes naturales, pandemias o similares” de todo tipo de ani­males. Y fue, con motivo del desastre de la DANA, cuando se “identificaron” ne­ce­si­da­des concretas como: articular un sistema para el rescate y atención urgente de animales afectados (y de la mano del ICOVV se im­provisaron puestos de atención veterinaria sobre la zona cero); se necesitaba identificar a miles de perros o gatos y localizar a sus responsables (para lo cual el microchip fue clave); reubicar momentáneamente a los afectados y tratar a largo plazo e incluso hospitalizar a otros (los hospitales privados y de fa­cultades de Veterinaria se movilizaron); gestionar los cadáveres de animales de compañía y de abasto (se activó a la empresa Tragsa) y establecer una “logística para el enorme tonelaje de donativos materiales y económicos que solidariamente llegó” (el Bioparc de Va­len­cia comenzó a almacenarlo pero se tuvieron que alquilar dos naves industriales), confesó.

 

Imagen de uno de los puestos veterinarios levantados en la zona cero de la DANA en noviembre de 2024

De ahí que en estos momentos se ultime, de forma coordinada con la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias y en contacto con el Consejo Valenciano de Colegios de Veterinarios (CVCV) un ‘Procedimiento de Atención de Ani­­males’ y un convenio de colaboración con los propios colegios para afrontar estas situaciones. Documento que, además, deberá “servir de base” -aclaró Gabaldón- para el desarrollo posterior de los ‘Planes Territoriales de Emergencias (PTME). En este terreno de lo local, junto a ello, se trabaja en otro protocolo paralelo dirigido a consistorios, cuidadores y protectoras implicadas en la gestión de colonias felinas, damnificadas también por causa de la DANA. Porque, en este plano municipal, la planificación de estas cues­tio­nes en todo el país es si cabe más inexistente. Así lo puso de manifiesto la presidenta de la Asociacion Española de Veterinarios Muncipales, Belén Muñoz, quien en primera instancia se lamentó por el escaso porcentaje de consistorios que cuentan con un ve­terinario en nómina. Su papel en tales circunstancias, según detalló, debería ser clave a la hora de definir los protocolos de eva­cuación adaptados a las condiciones del municipio; para mantener un censo ac­tua­li­za­do y un mapeo con las ubicaciones de colonias felinas y de las pro­tec­to­ras locales; para situar en función de ello los puntos críticos con los que priorizar actuaciones e identificar los recursos, esto es, el voluntariado de veterinarios y civiles, de posibles refugios temporales, redes de casas de acogida y centros veterinarios que pudieran atender a los animales afectados. Además de todo ello -como destacó- los ayuntamientos son los responsables de la retirada y tratamiento higiénico de los animales muertos para evitar posibles brotes epidémicos.

 

Luis Antonio Rodríguez Álvarez, Teniente Coronel Jefe del Grupo de Intervención en Emergencias Tecnológicas y Medioam­bien­tales de la UME

Antes de producirse tales aportaciones, intervino María Gema Rojo, jefa de Servicio de Riesgos Químicos y Biológicos en la Dirección General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, quien describió la estructura hoy existente y el mar­co legal del Sistema Nacional de Protección Civil. Rojo detalló y valoró positivamente las posibles funciones de veterinario en este tipo de emergencias y consideró la conveniencia de que tenga “una intervención directa” en el análisis de riesgos, en la re­dac­ción de protocolos de evacuación, la atención y triaje de animales afectados, a la hora de definir los alojamientos temporales y la logística de sus traslados… e incluso -durante la crisis- “en el asesoramiento especializado” a sus equipos de dirección. Por su par­te, Luis Antonio Rodríguez Álvarez, Teniente Coronel Jefe del Grupo de Intervención en Emergencias Tecnológicas y Medioam­bien­tales de la UME, habló de sus actuaciones en los distintos tipos de crisis en las que intervienen. El alto mando destacó el trabajo del servicio veterinario integrado en esta unidad así como del “papel clave” en este tipo de desastres que tienen los perros adies­trados para la localización y rescate de víctimas.

 

Sanidad y protección animal

El IV Congreso Internacional de Sanidad y Bienestar Animal arrancó el pasado jueves en el salón del Ateneo Mercantil de Valencia tras una inauguración a cargo del director general de Sanidad de la Producción y Bienestar Animal del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), Emilio García Muro y del conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana, Miguel Barrachina. Durante la primera jornada, especialistas en enfermedades emergentes defendieron la utilidad de las medidas de prevención a la hora de combatir zoonosis como el virus del Nilo, la leishmaniosis, fiebre Q o virus como el que provoca la dermatosis nodular contagiosa. De igual manera se debatió cómo mejorar la vigilancia epidemiológica -aumentando la cooperación intersectorial con todos los agentes implicados- de otras tantas enfermedades ganaderas, algunas también trans­misibles a humanos, como la fiebre aftosa, fiebre del Valle del Rift, peste de pequeños rumiantes, viruela ovina y caprina o influenza aviar de alta pato­-genicidad. Ya el viernes, en sesiones de mañana y tarde, se analizó la reglamentación de la Ley de Protección y Derechos de los Animales y la estrecha relación entre bioseguridad, sanidad y bienestar en especies del producción.

COMUNICADO CONJUNTO DE LA OCV Y DEL ICOVV EMITIDO EL 10-5-2026