El consistorio trabaja con el ICOVV en la redacción de un convenio de colaboración en esta materia. La ciudad tiene, aproximadamente, 22.000 gatos comunitarios y más de 600 colonias felinas
El Ayuntamiento de Valencia abrió el pasado 5 de mayo el primer centro municipal de España especializado en esterilización en colonias felinas, que se dedicará íntegramente a la atención, cuidado y esterilización de los más de 22.000 gatos comunitarios que viven en la ciudad. Una delegación del Colegio de Valencia (ICOVV) estuvo presente en el acto de apertura. La entidad colegial está trabajando, de hecho, con el consistorio en la redacción de un convenio de colaboración en esta materia.
El centro está ubicado en la rotonda de la plaza de Saragossa, en un edificio municipal. El Ayuntamiento ha destinado 60.000 euros al acondicionamiento del edificio, que dispone de quirófano con dos unidades quirúrgicas, laboratorio, espacios para la recuperación de los felinos, zonas para la limpieza y desinfección de materiales y vestuario. En la planta superior se ubica la zona de laboratorio con maquinaria para analíticas, sala de rayos X y parte administrativa y formativa. El funcionamiento del centro se organizará por medio de citas programadas.
La alcaldesa, María José Catalá, acompañada del concejal de Bienestar Animal, Juan Carlos Caballero, visitó las instalaciones y afirmó que “hoy es un día muy feliz para el Ayuntamiento de Valencia y sobre todo para el departamento de Bienestar Animal porque abrimos el primer centro de cuidado, atención y esterilización de las colonias felinas de la ciudad de Valencia, que es un centro único en España”. La alcaldesa recordó que “es un centro que no existía, con carácter público, y que tiene el objetivo de atender precisamente las colonias felinas que existen en la ciudad, ocuparse de una obligación legal de cuidado de los más de 22.000 gatos de las colonias felinas que hay en Valencia”.
María José Catalá añadió que, además, “colaborarán con los colegios de veterinarios y con los voluntarios que atienen estas colonias felinas y sobre todo cuidar y atender estos gatos. Yo creo que es muy importante para nosotros esta acción porque transformar este centro, que era un centro que estaba absolutamente en desuso, en una clínica con dos quirófanos, con un laboratorio, con dos equipos quirúrgicos para atender diariamente esos gatos de las colonias felinas ha sido todo un reto”.
“Para nosotros la atención y la acción en bienestar animal no va de pancartas ni de proclamas, va de hechos, va de trabajar en estas iniciativas que son las que de verdad cuidan a los animales que existen en la ciudad y que mejoran la asistencia a los voluntarios y a las entidades que se encargan de atender a las colonias felinas de la ciudad”, ha añadido.
Colonias felinas en Valencia
Valencia tiene, aproximadamente, 22.000 gatos comunitarios y más de 600 colonias felinas. Anualmente, el Ayuntamiento hace unas 2.000 esterilizaciones. Además, unas 450 personas se ocupan como voluntarias y de manera altruista de la atención a estas colonias de calle.
El Ayuntamiento reparte carnés a las personas voluntarias que se ocupan de las colonias e imparte cursos de formación. De hecho, está prevista una nueva edición del curso de formación de voluntarios con el medio centenar de personas que ya lo han solicitado.
El consistorio está avanzando también en la redacción del III Plan Colonial Felino de la ciudad de Valencia para registrar y censar todos los gatos de calle. Además, este año destina 50.000 euros a comida para las colonias felinas de la ciudad y ha sustituido los puntos de alimentación improvisados por casetas comedero que protegen mejor a los animales y garantizan entornos más higiénicos.
La Ley estatal 7/2023, de 28 de marzo, de Protección de los Derechos y Bienestar Animal y la Ley autonómica 2/2023, de 13 de marzo, de Protección, Bienestar y Tenencia de Animales de Compañía establecen que los ayuntamientos son los responsables de implementar el método CER (captura, esterilización y retorno) de las colonias felinas y de autorizar y formar a la ciudadanía que se ocupa voluntariamente de estos animales.
Estas medidas permiten censar y mapear las colonias, limpiar el entorno, controlar la alimentación y mantener una observación sanitaria. El control minimiza el impacto urbano de estas colonias, reduce las peleas entre animales, los maullidos y los conflictos vecinales y facilita la convivencia de estos animales en la ciudad.
