Refrigeración inadecuada

Categoría: Almacenamiento y Conservación
Publicado el Sábado, 27 Octubre 2012 10:05
Escrito por Super User
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Desde hace pocas décadas la refrigeración ha sido obligatoria en nuestro país, y nos hemos acostumbrado al empleo de esta tecnología hasta el punto de que es una más de la familia. En todas las casas existe un frigorífico que comparte nuestras vidas como un electrodoméstico esencial.

 

Su presencia se justifica para el mantenimiento prolongado de la mayor parte de los alimentos que compramos, aunque su generalización puede llegar a hacer creer que sirve, simplemente, para mantener los alimentos fríos.

 

No se debe olvidar que el frigorífico de casa nos garantiza la seguridad de los alimentos que consumimos. El frío no permite que los microorganismos se multipliquen, por lo que si existe un germen patógeno tampoco podrá, consiguiendo así un alimento seguro.

 

No obstante, hay excepciones. Desde hace tiempo, se han identificado bacterias que pueden crecer en refrigeración. De entre todas ellas preocupa especialmente una, la llamada Listeria. Su crecimiento óptimo se produce entre 30 y 35 grados centígrados. Sin embargo, y ahí viene el problema, puede multiplicarse en refrigeración, fundamentalmente en alimentos no ácidos, en los que pueden crecer a temperaturas de 4 grados. Hay que recordar que un frigorífico doméstico oscila entre 0 y 8 grados.

 

En alimentos ácidos, como yogures, quesos y algunos embutidos, esta bacteria no llega a tanto. Pero mantenidos en refrigeración a 8 grados, a los 15 días, alcanzan niveles peligrosos.

 

El mayor peligro viene cuando se rompe la cadena de frío, es decir, si un producto refrigerado queda a temperatura ambiente. En alimentos no ácidos que estén a 15 grados, se alcanzarían niveles de riesgo en 14 horas.

 

Por tanto, para prevenir problemas de salud relacionados con los alimentos perecederos, es fundamental mantenerlos siempre a baja temperatura. Para ello necesitamos que nuestros frigoríficos funcionen bien, y evitar hábitos incorrectos, como dejar la puerta abierta durante demasiado tiempo. Si es posible, son de utilidad indicadores de temperatura, que nos permitan ver que la misma se mantiene en condiciones adecuadas. De igual forma, si se produce un problema, se debería reparar en el menor tiempo posible, especialmente en verano o si la temperatura exterior es elevada.

 

En lo que toca a las comidas fuera de casa, evite consumir productos que necesitan refrigeración si ve que se exponen a temperatura ambiente.