Reacciones adversas a alimentos

Categoría: Salud
Publicado el Sábado, 27 Octubre 2012 08:55
Escrito por Super User
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Una reacción adversa a un alimento es aquella respuesta anormal del organismo ante la ingestión de comida, por causa de alguna de las sustancias que contiene.

 

Estas reacciones en los animales de compañía, y más concretamente en el perro, no son poco habituales. A pesar de la amplia variedad de alimentos ingeridos, la frecuencia relativa de aparición de reacciones adversas, es del 1 al 6% de las dermatosis, y del 10 al 20% de las respuestas alérgicas. Ello es debido principalmente, a la eficacia de la barrera mucosa gastrointestinal.

 

Cuando se sospecha este problema, deberán ser valorados y tenidos en cuenta los alimentos comerciales de consumo cotidiano, los premios, los suplementos vitamínicos y minerales, los fármacos, y hasta los juguetes. Piense que en la mayoría de las ocasiones, un perro no solo tiene acceso a su alimento habitual.

 

Entre los principales síntomas que podemos apreciar, si nuestra mascota presenta una de estas reacciones, tenemos en primer lugar, las alteraciones de la piel. Algunos autores comentan que no existe predisposición racial, pero otros sin embargo, citan algunas razas con tendencia a este tipo de problemas. Entre otras estarían el Cocker Spaniel, Labrador, Boxer, Dálmata, y Pastor Alemán.

 

Podemos decir que la aparición del problema no guarda relación alguna con las estaciones, que puede o no tener relación con síntomas gastrointestinales, aunque lo más frecuente es que los haya, y que el principal síntoma, es la inflamación de la piel con picor.

 

Si la reacción adversa se debe a una reacción inmunitaria severa, se pueden presentar síntomas que afecten a todo el organismo. Lo más habitual en ese caso, es que curse con grandes zonas de inflamación en párpados, labios, oreja, y conjuntiva.

 

Cuando sospeche de alguno de estos problemas, acuda a su clínica habitual. Será importante que el propietario ofrezca una información completa, sobre la alimentación regular de su animal, así como de todos aquellos otros productos, que la mascota pueda haber ingerido.

 

Con esos datos y tras el diagnostico definitivo, le plantearán la elección de un plan de alimentación, con el que el animal, no vuelva a presentar reacciones adversas a los alimentos.