Las consellerías de Agricultura y Sanidad defienden ahora la presencia de un veterinario en cada festejo de ‘bous al carrer’

Categoría: noticias
Publicado el Lunes, 17 Febrero 2014 16:03
Escrito por Super User
Visitas: 1922

fotobouswebLa vieja aspiración del Consell Valencià de Col.legis Veterinaris (CVCV), que desde hace años insiste en reclamar a la Generalitat que -como ya se hace en el resto de regiones- impulse cambios legislativos para asegurar la supervisión a cargo de un veterinario de los ‘bous al carrer’, sigue viva, muy viva. A finales 2012 el titular de Gobernación, Serafín Castellano, clausuró la Comisión de Espectáculos Taurinos Populares concluyendo que esta pretensión “no aporta nada al festejo”. Algo más de un año después y tras la última reunión de este órgano, el propio conseller reconocía a los asistentes que tendría que analizar la propuesta del CVCV con vistas a retocar el decreto 24/2007 que ahora se tramita.

 

     Conviene recordar que en abril de 2013 la Conselleria de Agricultura, en el uso de sus competencias, ya exigió unilateralmente que, para garantizar la sanidad animal y sus posibles repercusiones  sobre la seguridad alimentaria y salud pública, un veterinario tenía que rubricar la ‘guía de transporte’ necesaria para autorizar el movimiento de los toros cerriles desde el municipio del festejo hasta el matadero. Ahora es este mismo departamento el que, junto con el de Sanidad, vuelve a arguir razones de sanidad animal para insistir en reclamar la presencia de un facultativo en cada festejo. La unidad de acción a este respecto en el seno del Consell parece pues, a la luz de los posicionamientos expresados, aparentemente rota.

 

    Así se puso de manifiesto, como se decía, en el último encuentro de la citada comisión, celebrado el pasado 4 de febrero, que sirvió para hacer balance de la temporada 2013 y para analizar las alegaciones que el CVCV presentó en verano para la reforma del decreto que regula estas tradiciones.

 

Informe BIC

A la cita -que pese al duro intercambio de pareceres transcurrió en un tono cordial- acudió el vicepresidente primero del CVCV, Luis Miguel Gargallo, quien defendió el sentido de las consabidas alegaciones presentadas (ver boletín de agosto de 2013). El también presidente del Colegio de Veterinarios  de Castellón remarcó la oportunidad de acceder a tal cambio legislativo ante la renovada pretensión de los peñistas de reactivar el proceso administrativo para declarar los ‘bous al carrer’ como Bien de Interés Cultural inmaterial. “Es evidente que la presencia de un veterinario que vele por cumplir las normativas de bienestar y sanidad animal así como de sanidad pública, ayudaría a lograrla”, vino a plantear.

 

     El representante del Colegio de Enfermeros, por su parte, coincidió también en destacar el papel de los veterinarios en estos actos populares y, de hecho, informó que en los cursos de formación que se imparten para preparar a estos profesionales, se incluyen temas sobre conceptos básicos en materia de zoonosis, por lo que dijo no entender por qué no estaba regulada su presencia.

 

    Los representantes de las agrupaciones de peñas reincidieron en sus argumentos, vinculados a que se trata de un servicio (el de los veterinarios) “innecesario”, con un coste “inasumible” e incluso criticaron la vehemencia con la que el CVCV viene defendiendo tal cosa.

 

Tuberculosis

La mayor ‘carga de profundidad’ llegó cuando el representante de Agricultura sacó unos papeles y detalló la evolución de los casos positivos de tuberculosis bovina acaecidos en los últimos meses en la Comunitat. Tampoco dudó al señalar que los traslados de las estancias de las reses que participan en tales festejos son “un punto crítico” dentro de la cadena para el control de esta enfermedad de cuarentena que debería ser atendido por quien tiene las competencias y la cualificación para hacerlo. Por todo ello, el jefe de servicio del departamento de José Ciscar concluyó que “la presencia de un veterinario es necesaria por el bien de la fiesta y de los propios ganaderos”.

   

En última instancia y por si tales argumentos no habían sido definitivos, la representante de la Consellería de Sanitat confesó sentirse “asustada” por los datos expuestos por su compañero de Agricultura y en idéntico sentido, dada la posible afección de tal enfermedad en la cadena alimentaria, sentenció: “Si tienen que haber más controles, que los haya”.