Saluld Pública (artículo de opinión del presidente del ICOVV y del CVCV, Francisco Beltrán Andreu)

Categoría: noticias
Publicado el Domingo, 20 Noviembre 2016 13:13
Escrito por Super User
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editorialwebEl conflicto que mantenemos, con éste y con el anterior Ejecutivo regional, sobre la consideración y ámbito así como las condiciones salariales y laborales de los veterinarios de Salud Púbica bien merecía unas intensas horas para la reflexión. Tantos años encorsetados en las rigideces de las dependencias orgánicas entiendo que pueden llegar a confundir a cualquiera hasta el punto de renunciar a la identidad de uno. Pero es que el debate está ahí, tenemos uno o varios borradores de decreto  que circulan por los mails de muchos de estos profesionales y parece claro que la voluntad de la Conselleria de Sanitat no es resolver los problemas de la profesión que venimos reiterando sino ‘espolsarse’  a corto plazo los propios, los de naturaleza más administrativa, en el sentido más burocrático (quizás burrocrático también) del término.   
 
  De ahí que viéramos con buenos ojos la oportunidad de organizar una jornada como la celebrada el 3 de noviembre en Valencia. De ahí que, en las sedes colegiales del propio ICOVV, de Icoval y de Covetcas se hayan producido también reuniones con la que tratar de forjar consensos con los que buscar alternativas a la reforma estructural que se nos avecina, la del decreto que sustituiría al 30/1988 por el que se definen los servicios veterinarios tanto de la Conselleria de Agricultura como de la de Sanitat. Nos jugamos la propia esencia de nuestro ser, el que viene reflejado en el propio lema de la profesión: Hygia pecoris salus populi.  Buscamos referentes de modelos exitosos como el extremeño y aquí nos topamos con dos primeras realidades organizativas distintivas: la existencia de un sindicato  (SIVEX) desde el que defender la mejora laboral de sus afiliados y de una comunidad científica, desde la que reivindicar una especialidad, una cualificación distintiva.  
 
 Llegaron más allá de lo regional y partiendo de un problema que es compartido, se lanzó una propuesta para el colectivo. Desde el conocimiento de causa, sendos ponentes plantearon que la mayor eficiencia en la protección de la salud de las personas respecto a los peligros de origen animal (incluyendo animales vivos, sus producciones -alimentos o subproductos- y sus residuos) pasaría por la integración efectiva de todas las competencias de veterinaria de salud pública en el Sistema Nacional de Salud, que las mismas sean desarrolladas por una categoría estatutaria homóloga en toda España y por tanto con reconocimiento recíproco entre los 17 servicios regionales de salud y que dicha categoría estatutaria obtenga una Especialidad propia en Ciencias de la Salud (Veterinario de Salud Pública y Comunitaria). Ambicioso, sí pero ¿posible?.
 
    El subdirector de Seguridad Alimentaria y Laboratorios de Salud Pública, Vicente Yusá -a quien agradezco el detalle de su presencia- no quiso entrar en el meollo de la cuestión y vino a defender que lo que bien funciona -la seguridad alimentaria- no merece cambiarse así que mejor dejemos las cosas como están -Agricultura por un lado y Sanitat por el otro- o incluso consolidemos el asalto al concepto integral de veterinaria de salud pública restringiendo su campo de acción. 
 
     Quizá esta actitud de falta de miras, de un concepto integral de la veterinaria, es también la que propicia que se siga vetando nuestra presencia en los festejos de bous al carrer. Tenemos en contra, más que a los peñistas, que parecen aceptar la necesidad de mejorar el bienestar y asegurar la sanidad animal durante los encierros, a sus dirigentes. Su presidente, Vicente Nogueroles -tras negarnos el pan y la sal durante lustros- nos achaca ahora un ‘acto de traición’ al no haber defendido al bou embolat en Valencia. Le matizaremos la cuestión: ni lo defendimos, ni lo atacamos porque nosotros no hacemos política y sí velamos porque la Ley que nos afecta, se cumpla.