Los mails de un trabajador despedido cuestionan la seguridad de Nudisco

nudiscoEl miércoles, 6 de abril, los ejecutivos y  los casi un millar de trabajadores de la conservera valenciana de la localidad de Bocairent se desayunaron con el siguiente titular de la edición regional de un diario de ámbito nacional: ‘Una conservera valenciana alteraba la fecha de caducidad de sus productos’ al que seguía un subtitular aclaratorio pero igual de inquietante, ‘Un cruce de correos de Nudisco SL demuestra que la empresa vende alimentos de Marruecos como si fueran de España y manipula la fecha de consumo’. El arranque del artículo referido a la multinacional valenciana que, con una facturación anual próxima  a los 50 millones de euros, suministra a multitud de supermercados y exporta a 70 países, no era más tranquilizador: “Vender conservas procedentes de Marruecos como si fueran de España, o manipular la fecha de caducidad de un producto para retrasarla una vez vencida. Estas vienen siendo, según la documentación a la que ha tenido acceso ABC, prácticas habituales en la empresa de alimentación (...)”.
 
    La gravedad de las acusaciones motivó, al día siguiente, la emisión de una nota de prensa en la que se informaba de los resultados satisfactorios de la inspección de Sanitat que, por tal motivo, acababa de recibir. Ya el jueves y tras un nuevo artículo de ABC titulado ‘Nudisco admite que retrasa la fecha de caducidad para vender en África’ y subtitulado,  ‘La empresa afirma que en varios países africanos la caducidad se fija en cuatro años, frente a los tres de la UE’, la compañía se decidió a afrontar la crisis y abrir las puertas de la planta a los periodistas para informar en rueda de prensa del alcance de lo acontecido y publicado. 
 
 El caso de África
En primera instancia, en declaraciones recogidas por ABC el día 7, el director general de la empresa, Miguel Ángel Alcaraz, aclaró que la legislación europea sobre consumo impone que la fecha de caducidad de las conservas sea de tres años desde su producción. Sin embargo, “en países emergentes de África la legislación es menos restrictiva y la caducidad de las conservas se puede alargar hasta cuatro o cinco años”. Hecho éste que podría venir a justificar que entre los correos electrónicos internos a los que había tenido acceso el diario “abundan los ejemplos de órdenes directas del departamento de Compras a los responsables del almacén para que alarguen la fecha de caducidad de las conservas” puesto que se refería a lotes que se destinarían a un mercado ajeno a la UE.
 
Consumo preferente y chantaje
Más tajante se mostró la empresa, ya el viernes, a la hora de desmentir cualquier fallo en el sistema. La directora de calidad de la firma subrayó que “en ningún momento” se pone en duda la seguridad alimentaria de estos alimentos ya que las conservas que compramos en los establecimientos y consumimos en casa nunca supondrían un riesgo para la salud puesto que “no tienen fecha de caducidad, en todo caso tienen unas fechas de consumo preferente que aseguran que cuando vayan a ser consumidas mantengan todas sus propiedades”.
 
    Fue el propio director general, quien aclaró, acto seguido, que las noticias publicadas respondían a una filtración de unos e mails de contenido supuestamente incriminatorio para la compañía que atribuyó a un exempleado que “tiempo atrás ya trató de presionarme y de hacerme chantaje, pidiéndome dinero para que esos e mails no vieran la luz”.
 
 Con todo, las supuestas pruebas de manipulación de las conservas que pudieran derivarse de esas conversaciones por internet, son “falsas” -aseguró Alcaraz- y responden a la difusión “parcial y fuera de contexto” de las mismas. Para el asesor jurídico de la compañía, Ignacio Francés, lo único que demuestran es que se detectaron “unos errores” en el etiquetaje de algunas mercancías, entre 2012 y 2014, y que el responsable de compras pidió explicaciones a los responsables de la logística y el almacén.
 
  En especial, Alcaraz subrayó que esta empresa cuenta con su propia certificación de calidad, la ISO 22000, de alcance internacional que garantiza la “calidad alimentaria de nuestros productos” al tiempo que la trazabilidad de las conservas lo que impide cualquier fraude en el etiquetaje de los envases sobre las fechas de consumos preferentes y los países de origen de la materia prima.
 
Facua pide medidas 
Pese a tales aclaraciones, Facua-Consumidores en Acción solicitó el día 17 de abril a la Dirección General de Comercio y Consumo de la Generalitat valenciana que indague el alcance de estas prácticas y que, en su caso,  aplicase “medidas contundentes” contra la compañía.
 
- Ver abc.es / 6-4-2016
- Ver abc.es/ 7-4-2016
- Ver levante-emv.es / 8-4-2016
- Ver abc.es /19-4-2016